El beso

El beso enamoró a los labios. Los labios enamoraron al cuerpo. El cuerpo enamoró al cerebro. El cerebro enamoró a la mente. La mente enamoró al pensamiento. El pensamiento enamoró a la sangre. La sangre enamoró al corazón. El corazón me enamoró a mí.

Fría mañanita de invierno

Desperté entre tinieblas, fría mañanita de invierno, lentas horas acosas en tus cielos negros de nubes que llevas al abismo de tus costas, la lluvia dejas y allí nos mojas con el olor a tierra. Día de invierno, de hojas que caen, de tiempo que vuela… con tu viento haces viajar los sueños de la gente y nos haces añorar …