Corazón de trapo

Tengo gran pena de ser triste corazón de trapo que guarda de la derrota el sabor amargo, enamorado, con la sangre siempre prieta y tu recuerdo en las venas como si aún fuera ayer. Hoy sin convicción escribo estos versos, empleando frases que suenan a corazón oxidado. Condenado a llorar y a gritar mi dolor: ¡Qué corto ha sido el …

La mirada de una mujer

Dos luceros, dos soles, dos rubíes. Esa mirada que lo dice todo y al tiempo no dice nada, que guarda secretos y luces. Que le dediquen tapices, que le compongan canciones, que mueran por ella, que suspiren alientos de amor, que estremezca a hombres, a poetas, niños y dioses. Nada, nunca, por siempre más bello que la mirada de una …