De princesas y lobos

Y el lobo abrió la boca y enseñó sus fauces, dispuesto a engullir a la princesa. La princesa le miró con ojos de cenicienta y enamoró al lobo y lo convirtió en presa. Y la princesa perdió la inocencia y ganó al lobo, mientras él se volvía loco por ella…

Abrazo eterno

No me sueltes nunca. En tus brazos soy capaz de alcanzar el universo. Y cuánto más fuerte me abraces, más estrellas cazaré para ti.